Thursday, October 13, 2005
El reloj y la felicidad
Ayer andaba aprovechando mi día de fiesta e hice un viaje a un museo acompañada de un amigo que, en ocasiones, me es un gran estimulador. Andabamos hablando de no se que y se concluyó que no se que cosa había sido un gran invento. Esa cosa, que siento no recordar, me resulto ser un invento banal.
Inventos ha habido a mansalba a lo largo de la historia. Se ha inventado la religión, la civilización, la arquitectura, el coche, la publicidad, la monarquía y un sin fin de utensilios y modos de vida imposibles de redactar aquí.
Andaba reflexionando sobre esto cuando hallé el invento más diabolico y al tiempo el de más transcendencia y quizá, al menos dentro del sistema capitalista, el más útil. Estoy pensando en el tiempo y más concretamente en el reloj.
Si, confieso que darse cuenta del paso del tiempo no es dificil de descubrir y, de hecho, hay multiples escritos sobre el transcurso del tiempo. Incluso existian dioses para este desde la prehistoria.
Pero el reloj es otro tema. En este pseudo-ensayo pienso especialmente en el reloj de pulsera, o bolsillo; en el de cuerda o en el digital.
El tiempo, o el transcurso del tiempo lo hemos reducido a un gesto diabólico muy recurrido en nuestra sociedad. Es frecuente observar a alguíen que mira su reloj, o pregunta la hora, y sale disparado como una bala.O quien lo mira, sentado en algún lugar, y le aparece sea cara de desesperado, a lo que entendemos que su cita llega tarde.
Decía que es un invento diabólico, y en eso pienso al mirar la hora, es de los pocos inventos que maltratan a diario mi ritmo de vida. Hay que levantarse a una hora determinada para aprovechar el tiempo, ya sea para trabajar o ir a clase (con lo cual no estaría mal plantearse si en verdad aprovechamos ese tiempo), para pasear, comprar el periódico, o lo que sea.
Andaba reflexionando sobre esto cuando hallé el invento más diabolico y al tiempo el de más transcendencia y quizá, al menos dentro del sistema capitalista, el más útil. Estoy pensando en el tiempo y más concretamente en el reloj.
Si, confieso que darse cuenta del paso del tiempo no es dificil de descubrir y, de hecho, hay multiples escritos sobre el transcurso del tiempo. Incluso existian dioses para este desde la prehistoria.
Pero el reloj es otro tema. En este pseudo-ensayo pienso especialmente en el reloj de pulsera, o bolsillo; en el de cuerda o en el digital.
El tiempo, o el transcurso del tiempo lo hemos reducido a un gesto diabólico muy recurrido en nuestra sociedad. Es frecuente observar a alguíen que mira su reloj, o pregunta la hora, y sale disparado como una bala.O quien lo mira, sentado en algún lugar, y le aparece sea cara de desesperado, a lo que entendemos que su cita llega tarde.
Decía que es un invento diabólico, y en eso pienso al mirar la hora, es de los pocos inventos que maltratan a diario mi ritmo de vida. Hay que levantarse a una hora determinada para aprovechar el tiempo, ya sea para trabajar o ir a clase (con lo cual no estaría mal plantearse si en verdad aprovechamos ese tiempo), para pasear, comprar el periódico, o lo que sea.
El caso es no perder el tiempo.
A mi modo de entender cuando uno siente que pierde el tiempo mira desperado, minuto tras minuto, el reloj. Por esto me parece diabólico.
La resolución a esto, y entiendo que es tan subjetivo y relativo como que es mi humilde opinión, es sentir que no se pierde el tiempo. Con eso no hago apología a llenar todo el tiempo con actividades.No, sólo me refiero a estar orgullosos de como se rellena ese tiempo. Es mas, me atrevo a decir que el antidoto contra el reloj es sentir que, ocupes como ocupes tu tiempo, eres feliz en el.
Marina Liberte
A mi modo de entender cuando uno siente que pierde el tiempo mira desperado, minuto tras minuto, el reloj. Por esto me parece diabólico.
La resolución a esto, y entiendo que es tan subjetivo y relativo como que es mi humilde opinión, es sentir que no se pierde el tiempo. Con eso no hago apología a llenar todo el tiempo con actividades.No, sólo me refiero a estar orgullosos de como se rellena ese tiempo. Es mas, me atrevo a decir que el antidoto contra el reloj es sentir que, ocupes como ocupes tu tiempo, eres feliz en el.
Marina Liberte
Tuesday, October 11, 2005
Mi primera vez
Bienvenidos a este viaje junto a mi.
Aquí encontraras las vivencias de un personaje de la calle que, cansada de intentar publicar en diversas "Cartas al director" y de recibir multiples respuestas negativas, se ha planteado crear un espacio para protestar de las diversas noticias políticas, sociales y demás temas que entiendo que son de interes público.
Si tuviera que presentarme diría que soy una pensadora con ganas de batallar. -Batallar contra qué- se me podría preguntar. Bien no sé si contra o a favor de lo que sea. Mientras no existan verdades absolutas, y tengo el presentimiento que nunca las habrá, podré expresar simplemente sobre la actualidad del modo más crítico que me sea posible aún a riesgo de contradecirme, puesto que no soy más que una humana llena de dudas, preguntas sin respuestas que cuestiona desde diversas posiciones, y esto para ver si alguna da alguna solución al respecto. Aunque me temo que si existe solución alguna esta se encuentra en que me sea útil, o no, en mi vida práctica.
De nuevo Bienvenidos a todo aquel que quiera escuchar.
Marina Liberte